Mientras los chicos terminan de comer en la pizzería Emily recibe una llamada. Es el profesor de Historia que quiere hablar con ella de un asunto importante. Le dice que si por favor podría estar en la clase a las 17:30. Que entre por la puerta trasera, no le pondrán ninguna pega si acaso se encuentra con alguien si le dice que va a verle a él. Terminan de comer los chicos y Sarah y George se van a su casa mientras que Harry ha decidido acompañarla. De camino al edificio charlan sobre lo que creen que pasará entre la otra pareja de la pandilla. Ambos piensan que los dos sienten algo, pero que no se atreven a decírselo.
Entre charla y charla llegan al instituto y entran a él. Llegan a la clase de Historia y tocan la puerta.
- ¿Se puede? - pregunta Emily un poco asustada.
- Si claro, pasa - indica el profesor.
Ambos entran y el señor se sorprende al ver a Harry aparecer por la puerta.
- Carai señor Gent, no esperaba verlo. ¿Le importaría esperar fuera? Prefiero tratar este tema a solas con Emily.
Harry sale de la habitación con una sonrisa falsa dibujada en los labios, en el fondo, está un poco asustado por lo que pueda decirle el profesor a la chica.
Cuando Emily sale se encuentra a Harry apoyado en la pared dando pequeños golpecitos en el suelo. Justo detrás de ella sale el profesor y cierra la puerta con prisas y se aleja andando rápido. Ni se despide de los alumnos. Emily se acerca a su chico, le da un pequeño beso en la mejilla y se alejan de la clase cogidos de la mano. Cuando bajan las escaleras se tropiezan con una profesora que bajaba muy rápido y se le han caído todos los papeles que ella portaba.
- ¡Mierda! - La mujer parece algo alterada. - Chicos, ¿os puedo pedir un favor?
Se miran entre ellos y asienten casi al instante.
- Es que me tengo que ir ya, súper rápido porque me ha fallado la canguro y mi hija de 8 años está sola en casa. ¿Podríais recoger los papeles y llevarlos a la sala de profesores?
- Claro - dice Emily sonriente.
- ¿De verdad? Muchas gracias chicos, en serio.
- No es nada - gritan los chicos mientras la mujer se aleja corriendo.
Se agachan y empiezan a recoger papeles tirados por todo el suelo y toda la escalera. Cuando terminan han pasado unos casi 15 minutos. Terminan de bajar las 2 escaleras que les quedan y se dirigen por un largo pasillo a la sala de profesores. Allí dejan los papeles bien ordenados encima de la mesa y se dirigen a la puerta de salida. Al llegar allí se encuentran algo que no podrían jamás esperar. La puerta cerrada con llave y sus dos candados correspondientes mientras ven al bedel alejarse en moto. Emily forcejea durante un rato con la puerta mientras Harry mira incrédulo el horizonte. Cuando se da cuenta del estado de Emily, que está a punto de sufrir un ataque de ansiedad la obliga a soltar los barrotes de la puerta con su fuerza y la estrecha con su pecho. Viendo que aún sigue un poco alterada sienta a los dos en el suelo.
- Emily, tranquila, todo va estar bien.
- ¿Cómo quieres que todo esté bien si estamos encerrados en el colegio y probablemente tengamos que pasar aquí la noche? - dice ella gritando.
- ¡Emily! - grita Harry sujetando la cara de la chica entre sus manos y acercándola a la de él. - Va a estar todo bien, tranquilízate por Dios.
Dicho esto la abraza y consigue poco a poco calmarla. Cuando por fin consigue calmarla del todo se dirigen al tomo de luces de todo el colegio y lo encienden todo. Al instante todo el colegio queda encendido y no queda ningún rincón a oscuras. Después se dirigen al comedor, cogen muchas provisiones para pasar la noche y se encierran en el gimnasio. Donde hay mantas, calefacción y muchas colchonetas que podrían servir de colchón.
Se duermen a altas alturas de la noche. Emily le ha dicho a su padre que se quedaba a dormir en casa de Sarah y Harry le ha contado a su madre que se quedaría en casa George. No querían preocupar a sus padres. Cuando por fin se quedaron dormidos cayeron en un sueño profundo. Estaban realmente cansados.
Por la mañana les despierta un ruido continuo algo molesto y que suena bastante fuerte. El primero que se levanta es Harry y al darse cuenta de que es la alarma de incendios lo que ha provoca el maldito ruido zarandea a Emily y la despierta.
- ¡Emily el instituto se está quemando!
- ¿Cómo?
Rápidamente coge el teléfono móvil y llama a su padre. No tarda ni casi 3 bips en cogerlo.
- Papá, ¡estamos encerrados en el colegio y está ardiendo! ¡Por favor ven a ayudarnos!
Cuelgan rápidamente. Lo que ella no sabe es que su padre no ha sido quien a descolgado en móvil, sino Justin.
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