sábado, 26 de enero de 2013

CAPÍTULO 3-AMOR.

- Justin, creo que nos estamos precipitando.

- ¿Cómo que precipitando mamá? - dijo Justin un poco alterado.

- Me refiero a que no podemos ir a Inglaterra, presentarnos en su casa, tocar a la puerta y esperar a que ella nos abra y acepte que somos su familia.

- Ya sé que no me va a aceptar como hermano a los dos días de conocerme, ni que a ti te llamará mamá al instante pero precisamente por eso tenemos que ir ya, cuantos antes para recuperar todos estos años que no hemos estado junto a ella.

Pattie se queda callada, sabiendo que en parte, Justin tiene razón.

- Mamá, yo siento la necesidad de conocerla, están Jaxon y Jazzy y jamás los olvidaré, pero yo no puedo estar así, tan tranquilo sabiendo que tengo una hermana en la otra punta del mundo.

- Está bien cariño, pero antes llamaremos a Daniel para que esté al corriente, no podemos presentarnos allí sin que sepa nada.

Justin suelta un pequeño bufido mientras le pasa el teléfono a su madre. Sabe perfectamente que no tiene nada que reprocharle.

En la otra punta del mundo. 

Emily y Harry están tan cerca que pueden sentir la respiración del otro romper con sus respectivos labios. Emily está nerviosa, si llega a producirse sería su primer beso y quiere darlo bien, no quiere parecer infantil al lado de Harry, que ya ha estado con varias chicas de rollo. Harry no tiene muy seguro si hacerlo o no, sabe que sería el primer beso de ella. Se decide. Se le acerca un poco más, rozando su nariz con la suya de un lado a otro, una leve caricia. Coloca su mano en el cuello de la chica y con el dedo pulgar le acaricia la mejilla. Emily está nerviosa, y tiembla un poco.

- Tranquila - le susurra Harry.

Después de esto coloca sus labios sobre los de ella y esta echa la cabeza un poco hacia atrás. Se besan, él lleva el control y Emily tan solo se deja llevar pensando que aunque es su primer beso, pocos podrán igualarlo. Se aleja de la realidad a un mundo mejor, soñando. Pasa un buen rato y ellos siguen besándose hasta que se escucha el ruido de las llaves de abriendo la puerta de casa. Emily y Harry se separan con resignación y juntan sus frentes, tristes de tener que parar. Se levantan de la cama y se sonríen feliz de que haya ocurrido. Recogen la bandeja casi llena y bajan las escaleras para saludar.

- Hola papá - dice Emily alegre y le da un beso en la mejilla.

- Hola cariño. Buenas tardes Harry - dice estrechándole la mano.

Emily suelta la bandeja en la cocina y vuelve al salón. Harry coge su mochila dispuesto a irse.

- Papá, voy a dar una vuelta con Harry y ya después se va a casa.

- ¿Ahora? Cariño sabes que no me gusta que salgas tarde.

- Papá, solo son las 18:00 además será un momento, la casa de Harry está a dos manzanas tan solo.

- Bueno, está bien, pero llévate las llaves, que me voy a dar una ducha.

- Está bien papá, te quiero - dice saltando alegremente mientras sale por la puerta de la mano de Harry.

En cuanto salen Emily salta a él rodeándolo con las piernas y besándole. Harry ríe, no se lo esperaba y la baja de sí.

- Carai Em, no te imaginaba así.

Ambos ríe y dan un paseo hasta llegar a la casa de Harry. Allí se separan y se dan un tierno beso de despedida. Emily está apunto de dar la vuelta cuando Harry le agarra de la mano obligándola a parar, la acerca a su cuerpo y le susurra en el oído...

- Pequeña, ¿quieres salir conmigo?

Emily se aleja de él, con una sonrisa de oreja a oreja, le da un beso rápido en los labios y se aleja riéndose. Harry entra en casa y feliz, se apoya en la puerta sonriendo cuando la cierra.

A la mañana siguiente los dos llegan de la mano al colegio y todos se preguntan lo obvio. En el recreo todo el mundo los mira puesto que Harry está sentado en las gradas con ella encima y no paran de darse mimos. Los que preguntaban ya tienen respuesta. George y Sarah le dan la enhorabuena deseando por dentro que algún día ellos pudieran estar así.

El jueves y el viernes pasan rápido, el jueves Emily se encierra a su casa a estudiar y el viernes al salir del colegio el grupo se va a comer a una pizzería que hay cerca del instituto. Todos ríen y los novios se dan besos de vez en cuando. Entre los 4 se cuentan los últimos cotilleos, se quejan de algunos profesores y se ponen al día de la fecha de los exámenes.

Mientras tanto, en casa de Emily.

Daniel está nervioso, de pie anda de un lado a otro de la casa pasándose las manos por el pelo, casi sudando. Sentado no puede dejar de mover la pierna arriba y abajo. Está seguro de que si no para hará un agujero en el parket así que decide parar. Suena el timbre. Se dirige hacia la puerta, antes de abrir se mira en el espejo que tiene en el pasillo. Inspira profundo y abre la puerta.

Se queda asombrado. Pattie está muy bien, sigue tan saludable como hace 15 años, pareciera que no había pasado tiempo desde entonces. Justin sin embargo a crecido mucho. Lo había visto un par de veces en fotos y en la tele hace unos años pero ha cambiado mucho desde entonces. Está mucho más musculado, alto y las facciones de un hombre se le marcan más. Ya no lleva ese flequillo tan caracterizador y viste algo diferente. El cambio le ha sentado muy bien. Los invita a pasar con un gesto de la mano y una sonrisa dibujada en la boca. Verdaderamente se alegra un poco de volver a verlos, de que están bien. Le había llegado a coger cariño a Justin en ese poco tiempo que pasaron juntos en el pasado. Solía hacerle cosquillas y elevarlo por los aires. Ya no es ese niño pequeño, aunque aprecia la inmadurez justa para ser feliz en el brillo de sus ojos. Personalmente no ha cambiado. Se le ve un niño alegre y las noticias dicen de él que cuida mucho de su madre. Realmente se alegra por Pattie, ha criado a un buen chaval.

Durante más de una hora hablan de como están, de como han vivido estos años y de como llevan lo de la fama mundial. Pero sobre lo que más hablan es sobre Emily, sobre como se lo dirán y donde se lo pueden decir. Tiene que ser un buen lugar y un buen momento para que asimile bien la información.

Deciden que lo harán el sábado, a la hora de comer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario